Cuando consideras establecer metas, estás actuando de forma parecida a la del capitán de un barco. Tienes ante ti la vasta magnitud del mar. Tú dispones de tus habilidades, potenciales y deseos para llevar el barco a su destino, a su propósito o meta-objetivo. Un capitán, estudiando la carta de navegación sabe que hay muchas rutas hacia su destino. Es su prerrogativa elegir cuál tomará, luego trazará el rumbo moviéndose de puerto en puerto hasta completar su viaje. Así como el capitán traza su rumbo hacia un destino planificado, tú determinas tu dirección por los objetivos que eliges.
Está comprobado* que "Cada minuto de planeación ahorra al menos 10 minutos de ejecución. Si inviertes tan sólo seis horas al año en planear obtendrás un ahorro de una semana en ejecución”
*Brian Tracy, reconocido autor y consultor de los Estados Unidos con más de 40 años de experiencia en planeación estratégica y que ha dado servicios a un sinnúmero de empresas, demostró que cada minuto de planeación ahorra 10 minutos de ejecución.
Ya sea que el camino que has elegido hacia tu objetivo final sea tan precario como el de un artista de la cuerda floja o esté en el sólido suelo de un labrador, el criterio para llegar con éxito a tu destino es mantenerte caminando, avanzando en tu misión y nunca perder de vista hacia dónde te diriges. Para alcanzar tus logros, no apartes la vista de los objetivos que valen la pena.
En las corrientes diarias de la vida a medida que avanzas de una meta a otra, recuerda siempre practicar los “Do's” -- lo que se debe hacer. Los "Don'ts” -- lo que no se debe hacer -- parecen presentarse de tal manera que son más fáciles de encontrar en el camino, ¡y más aún, de poner en práctica! Extrae el significado de cada elemento positivo y, automáticamente, eliminarás las sensaciones abrumadoras de lo negativo.
Los objetivos deben ser Realistas y Alcanzables
La dificultad de una meta no debe disuadirte, siempre y cuando la meta sea práctica. Elige metas que sean alcanzables para TI.Las metas deben ser Concretas y Mensurables
El éxito de cualquier expedición depende del conocimiento, de la provisión de cantidades apropiadas de suministros, de los métodos de viaje y de los destinos intermedios a lo largo de la ruta. Todo ello puede ser definido y es medible. En realidad, deberías poder planificar los métodos de ejecución con detalle para todas las metas en tu ruta, apuntando hacia un resultado definitivo --- el objetivo general. Entonces, en retrospectiva, podrás decir: "Esto es lo que logré, y así es como lo hice.”Los objetivos deben cubrir un Cronograma
El capitán ha predeterminado su hora prevista de llegada a cada puerto. Al planificar sus objetivos, programas un cronograma para la realización de cada uno de ellos. Esto te mantendrá en movimiento y evitará que los períodos de inactividad te "detengan" por completo --- como un velero sin viento. Un cronograma te ayudará a utilizar tu tiempo sabiamente y te asegurará una asignación adecuada para cada tramo de tu viaje "dividido en objetivos".Los objetivos deben ser Flexibles
Ya sea que estemos navegando por el océano hacia un puerto distante o avanzando en un proyecto, no siempre podemos controlar el entorno que nos rodea. Los vientos y las corrientes imprevistas pueden provocar turbulencias y marejadas que se opongan a nuestro avance. Si tu programa se ha visto frustrado temporalmente, no debes rendirte ante la derrota y abandonar tus planes: Adáptate a los cambios. Son muchas las rutas que finalmente te pueden llevar al mismo objetivo. Si no puedes continuar tu viaje en tu ruta actual, ¡elige una alternativa! Las metas flexibles te permitirán seguir avanzando siempre hacia tu meta objetivo.Las metas deben establecerse con Anticipación
¡No hay sustituto para la planificación! La efectividad de la práctica de "planificar tu trabajo y luego ejecutar tu plan" está ampliamente demostrada. Muchas personas dedican más tiempo a planificar sus vacaciones que a planificar sus proyectos, o incluso sus vidas. Conoce tu objetivo, planifica cada etapa de tu viaje antes de comenzar y tu recompensa será el progreso continuo, la satisfacción y la euforia de tus logros. Los objetivos deben estar comprometidos con el resultado final sin mirar atrás. Los agricultores saben que no pueden "mirar hacia atrás y arar un surco recto.” Los artistas de la cuerda floja saben que la única manera de completar con éxito su peligrosa caminata es mantener la vista en su destino y no mirar hacia atrás.Está comprobado* que "Cada minuto de planeación ahorra al menos 10 minutos de ejecución. Si inviertes tan sólo seis horas al año en planear obtendrás un ahorro de una semana en ejecución”
*Brian Tracy, reconocido autor y consultor de los Estados Unidos con más de 40 años de experiencia en planeación estratégica y que ha dado servicios a un sinnúmero de empresas, demostró que cada minuto de planeación ahorra 10 minutos de ejecución.
Ya sea que el camino que has elegido hacia tu objetivo final sea tan precario como el de un artista de la cuerda floja o esté en el sólido suelo de un labrador, el criterio para llegar con éxito a tu destino es mantenerte caminando, avanzando en tu misión y nunca perder de vista hacia dónde te diriges. Para alcanzar tus logros, no apartes la vista de los objetivos que valen la pena.
En las corrientes diarias de la vida a medida que avanzas de una meta a otra, recuerda siempre practicar los “Do's” -- lo que se debe hacer. Los "Don'ts” -- lo que no se debe hacer -- parecen presentarse de tal manera que son más fáciles de encontrar en el camino, ¡y más aún, de poner en práctica! Extrae el significado de cada elemento positivo y, automáticamente, eliminarás las sensaciones abrumadoras de lo negativo.
